Puerto Vallarta, invadido de espigones

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*Después de que el huracán Kenna golpeó las costas de este destino turístico, en 2002, comenzaron a construirse espigones…

Puerto Vallarta, Jal.

Después de que el huracán Kenna golpeó las costas de este destino turístico, en 2002, comenzaron a construirse espigones o escolleras por doquier, algunos con el propósito de crear albercas privadas, como es el caso del hotel Garza Blanca.

Los espigones, alfombrados y con acabados de lujo, son rentados para eventos sociales y para dar servicios de clínica de belleza a huéspedes y clientes. Una celebración privada puede costar hasta 20 mil dólares.

Al menos 25 espigones se han construido en Puerto Vallarta. Actualmente el hotel Sheraton, cuyo propietario es el presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles, Álvaro García Arce, construye uno de alrededor de 25 metros de largo por 250 de ancho.

En su página electrónica, el hotel Garza Blanca asegura que el espigón se construye bajo la escrupulosa observación de grupo ecológicos locales, así como de arquitectos marinos, para asegurar un impacto mínimo en el medio ambiente, ofreciendo al mismo tiempo el mayor beneficio para la playa y la vida marina que habita la zona.

El pasado 27 de febrero, Florencio Martínez, abogado y dirigente de vendedores ambulantes, presentó una denuncia ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en la ciudad de México.

Están abusando. Es un espigón de extremo a extremo del frente de playa. Mañana no existirán playas públicas; van a ser reventaderos de olas. Los hoteleros están modificando el litoral y el problema es que esto no está planificado, reprochó.

El delegado de la Secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Sermarnat) de Jalisco, Sergio Hernández, sostuvo que, aparte del espigón, el hotel Sheraton construye un rompeolas, y que la propia empresa realizó el estudio para las obras.

El alcalde de Puerto Vallarta, Arturo Dávalos, informó que en breve se firmará un convenio con la Universidad de Guadalajara a fin de analizar este problema en Bahía de Banderas, Puerto Vallarta y Cabo Corrientes y determinar dónde es factible instalar escolleras.