Sereno Moreno

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Por: Manuel Narváez Narváez
mnarvaez2008@hotmail.com
Twitter: @manuelnarvaez65

César Horacio Duarte Jáquez rinde su segundo informe de labores en medio de un impresionante despliegue de figuras públicas, en el mismo recinto que en otros tiempos, el ex gobernador Pancho Barrio realizaba los propios, amén de las fuertes criticas del entonces PRI opositor, que lo calificaba de mesiánico.

El emblemático gimnasio Manuel Bernardo Aguirre albergará a poco más de doce mil personas para escuchar el estado que según guarda la administración estatal, con Duarte Jáquez al frente. Fuentes extraoficiales han deslizado que vendrán 20 gobernadores, es decir, prácticamente el 100% de sus correligionarios. También han soltado el rumor de que estarían presentes los coordinadores parlamentarios del PRI en el congreso de la unión, y hasta el presidente electo.

Considerando los tiempos de austeridad que reclaman las ajustadas finanzas públicas de los estados, descomunal escenario contrasta ante la obviedad de erogar fuertes cantidades de dinero, aunado al imponente despliegue de conspicuos invitados, de los cuales muchos de ellos vienen a pagar la cortesía que el gobernador chihuahuense les hiciera en semanas anteriores, cuando éstos hicieron el particular.

Al margen de la obligatoriedad constitucional de rendir cuentas, se aprovecha la oportunidad de estirar al máximo el gasto corriente para compartir a propios y extraños el estado que guarda la administración pública, desde la óptica oficial, claro está. La medianía republicana no está invitada a la fiesta del gobernador, pero sí se ha previsto todo lo necesario para difundir allande las fronteras del estado grande, los avances, logros, desafíos, retos y demás particularidades que colman el ego y endulzan los oídos.

El pletórico marco del segundo informe de gobierno incita a caer en la fastuosidad, responsabilidad de una corte que presiona escenarios todavía distantes, sin medir las consecuencias de un desfonde innecesario y anticipado. Quieren agandallarse la atención de los elogios cuando ni siquiera han reposado formalmente el retorno a los pinos. Más valen 4 años en cabeza de ratón, que uno en cola de león.

La prisa de unos cuantos desesperados puede mandar al carajo las cosas que aparentemente se están haciendo bien. Sin escamotearle nada al mandatario, es de sabios ceñir fuertemente la cuerda de las campanas, para que ni el viento las eche a volar, porque los rebotes y los rebrotes, como las réplicas de los temblores, suelen provocar los daños más severos.

¿Tiene motivos para estar entusiasmado César Duarte? si, pues objetivamente hay indicios de que la inseguridad en el estado se ha reducido parcialmente. Hoy Juárez ya no es tan violenta como la heredaron Reyes Ferriz y Reyes Baeza, pero la capital del estado y el centro sur de la entidad son las que padecen el efecto cucaracha.

En el agro chihuahuense, los estragos provocados por la prolongada sequía se atenuaron gracias a la llegada de importantes lluvias, pero también a la entrega de mayores recursos públicos por parte de la federación, los cuales no hubiesen sido posibles sin el oficio político que Duarte ha consolidado, y sin la excelente relación que ha cultivado con Felipe Calderón.

La construcción de centros educativos, tramos carreteros y presas hablan de que el Plan Estatal de Desarrollo se está cumpliendo. La detención de varias bandas de secuestradores y extorsionadores, envían un mensaje optimista a la sociedad en el sentido de que la Fiscalía General del Estado está desempeñando su trabajo, y esto genera confianza.

La otra cara de la moneda es que las arcas públicas se están comprometiendo. El gobernador Duarte recibió de su antecesor Baeza Terrazas una deuda de 12 547 mdp, la misma que se ha incrementado en tan sólo dos años a 18 220 mdp hasta marzo de este año -sin contar el préstamo recién autorizado por el congreso local por un monto de 1 020 mdp-, información proporcionada por el estado a la SHCP.

En materia electoral, una sombra negra circunda el cielo de Chihuahua. Por razones poco claras, como suele ocurrir en estos menesteres, intereses oscuros se hacen comunes entre los del gobierno del estado y mercenarios de una oposición cada vez menos escrupulosa. Mientras se avientan la pelotita unos a otros, los hijos de la consiga en el congreso local esperan la orden para desaparecer las diputaciones de prelación, aquellas que se ganan los mejores segundos lugares.

Única en su tipo, catalogada de vanguardia por reconocer el esfuerzo de los que gastan suela y dan la cara ante el elector, y por ser auténticamente democrática, corre el riesgo de desaparecer para alimentar todavía más el voraz apetito de políticos carroñeros con camuflaje de humanistas o defensores de los pobres y trabajadores. Es un riesgo latente de retroceder en las conquistas ciudadanas.

El segundo informe trae sustancia, pero se necesita constancia y prudencia para evitar las suspicacias, no vaya a pasarle como a la novia del rancho que se quedó vestida y alborotada, o se despinte por ir de prisa. A los acelerados, a los sirenas y a los aduladores hay que despacharlos antes que conviertan la fiesta en un bacanal.

P.D. Despacio que hay prisa. No por mucho despertar amanece más temprano. Más vale trote que dure, que galope que canse.