México, sin talento para crecer; faltan profesionales especializados

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CIUDAD DE MÉXICO, 13 de noviembre.- México carece del talento que necesitan industrias especializadas, como las asentadas en las regiones llamadas polos de innovación, indica un análisis de Hays Internacional, compañía reclutadora a escala mundial.

Tijuana-Mexicali, Guadalajara, El Bajío, Monterrey-Saltillo y el Distrito Federal son las cinco zonas identificadas con el mayor potencial de crecimiento del país, polos de innovación en equipos y servicios de navegación aérea y espacial, médico, óptico, biofarmacéutico, investigación y desarrollo tecnológico.

“No hay forma de que los estados de esas ciudades cumplan su meta, si no se comienza a preparar a los jóvenes desde niveles medio y medio superior, para que se dediquen a carreras específicas para esas industrias”, dijo a Excélsior Gerardo Kanahuati, director de Hays México, firma que da a nuestro país 5.9 puntos de diez posibles en su Índice Global de Habilidades 2013.

Kanahuati expuso que se necesita más que una reforma educativa para que nuestro país comience a preparar su propio talento: que empresas y gobierno se unan para ofrecer una educación integral.

Tijuana es un ejemplo, donde derecho es la licenciatura con más alumnos cuando ahí se requieren perfiles para la industria espacial.

Escasea talento para industrias
México no tiene el suficiente talento que las industrias especializadas requieren hoy en día, toda vez que de acuerdo a un estudio de la firma Hays Internacional, el mayor reto es la presión salarial en áreas de alto conocimiento y preparación, como la tecnológica y científica, que se comienza a desarrollarse en los cinco polos de mayor crecimiento de la nación.

“No hay una relación directa entre el desarrollo de la economía y el talento de los trabajadores”, dijo a Excélsior Gerardo Kanahuati, director de Hays México, firma reclutadora a escala mundial que califica al país con 5.9 de diez puntos posibles en su Índice Global de Habilidades 2013, lo que lo posiciona en el punto de inflexión para realizar reformas que impacten en la especialización de las profesiones y en el cumplimiento de un mercado laboral acorde con las necesidades de las empresas.

Las áreas de Tijuana-Mexicali, Guadalajara, El Bajío, Monterrey-Saltillo y el Distrito Federal, son zonas que analistas han identificado como polos de innovación, principalmente en equipos y servicios de navegación aérea y espacial, médico, óptico, biofarmacéutica, investigación y desarrollo tecnológico.

Expectativas
Sin embargo, a decir de Kanahuati, hay disparidad entre las esperanzas sobre estas regiones y la capacidad humana para que se desarrollen, pues no hay forma de que estos estados cumplan su meta si no se comienza a preparar a los jóvenes desde niveles medio y medio superior, para que se dediquen a carreras específicas para las industrias nacientes y las ya fortalecidas.

Los ejemplos sobran. En la Universidad Autónoma Aguascalientes, estado perteneciente a la zona del Bajío, las carreras con mayor matrícula durante el ciclo 2011-2012 fueron Contaduría Pública, con 740 estudiantes, y licenciatura en Derecho, con 610; mientras que de las ingenierías ofertadas, como la de Sistemas Computacionales, que tiene más estudiantes, 499, no son tan demandadas. En Ingeniería en Agrónomía, área que será una de las industrias más importantes del estado, sólo 110 jóvenes se han matriculado, de acuerdo al Anuario Estadístico de Educación Superior 2011-2012.

“Se necesitan médicos, químicos, biólogos y más, mucho más ingenieros. Actualmente estamos importando mano de obra calificada aprovechando la crisis de la eruozona, pero cuando eso acabe, ellos regresarán a sus hogares y México no está preparando a su propio talento”, dijo Kanahuati.

En la Universidad Autónoma de Baja California, donde se ubica la ciudad de Tijuana, promesa en servicios de investigación y desarrollo tecnológico, navegación aérea y espacial y servicios logísticos, la Licenciatura en Derecho es la que tiene mayor matrícula, con seis mil 500.

Fórmula tripartita
A pesar de las últimas reformas que el gobierno de México ha realizado, como la educativa, “no se percibe que estemos yendo hacia profesiones especializadas, pues no hay una planeación estratégica a largo plazo”, afirmó.

Otras dos grandes presiones del país, de acuerdo al estudio, son las calificaciones de los estudiantes en la prueba PISA y la migración neta.

Para solucionar esto, según Kanahuati, no es suficiente una reforma educativa, sino que se debe de integrar las necesidades de las empresas, quienes han declarado que “no tienen el talento cuando lo necesitan”.

“Necesitamos educar, formar y capacitar a la gente. Estos tres conceptos no son lo mismo, educar viene desde el estado, pero formar y capacitar es también responsabilidad de las empresas, que deben invertir en la enseñanza de sus empleados y en el caso de aquellos profesionistas especializados en industrias de habilidades elevadas, es necesario que se capaciten en las mayores y mejores innovaciones”, agregó.

La fórmula, dijo, que podría llevar a México a explotar todo el potencial de esos cinco polos, es aquella en la que se trabaje en conjunto entre empresas, una educación integral y el gobierno, que “debe tener un compromiso financiero y político, y aunque requiere inversiones a largo plazo, por ejemplo, en la educación, se podría percibir un cambio significativo en un par de años, para comenzar a convertirnos competitivos a nivel mundial”.

Dos sectores están de moda: automotriz y aeroespacial
La inversión que han hecho firmas extranjeras automotrices en México, con la implementación de plantas de manufactura, como la de Audi, en Puebla; Honda, en Celaya; y Mazda, en Salamanca, además de la próxima apertura de la segunda planta de Nissan, en Aguascalientes, coloca al país con un crecimiento inusual en la industria, dijo a Excélsior el director del Centro de Desarrollo de la Industria Automotriz en México (Cediam), Armando Bravo

Sin embargo, ésta explosión necesitará de más talento especializado que salga de las universidades. Hasta ahora, la mano de obra mexicana en la industria automotriz, y también en la más pequeña aeroespacial, ha sido reconocida, pues son las empresas las que capacitan a los obreros.

Así, México tiene la ventaja de ser un país que capta capitales que emigran, gracias a la garantía que ofrece en el desarrollo del trabajo automotriz.

A decir de Bravo, últimamente sí hay un cierre de filas entre el gobierno, las universidades y las asociaciones automotrices, pero será necesario que continúe para impulsar una mayor matrícula en ingenierías.

“Al comenzar la industria a crecer a ese ritmo inusual, rebasa el capital humano existente, sobre todo en cuestión de ingenieros especializados, para quienes las empresas deben invertir al menos dos años en entrenamiento. De hecho, ya existe ese déficit”, dijo Bravo.

En Aguascalientes, donde Nissan abrirá su segunda planta, durante el ciclo 2011-2012 se matricularon 480 personas en la carrera de ingeniería mecánica; mientras que para las carreras técnicas en mecatrónica aérea hubieron 95, de acuerdo al Anuario Estadístico de Educación Superior 2012.

Pero según Bravo, los técnicos tienen otro perfil, diferente al de los obreros y los ingenieros, para los primeros se necesita una capacitación por parte de la empresa de semanas o meses, pero no tienen “el desenvolvimiento que tiene un ingeniero profesional”.

Por su parte, la industria aeroespacial presenta un momento decisivo, en el que se habla que México sería capaz de manufacturar al ciento por ciento su primer avión.