Flojera, Desinterés Algunos No Desfilan, Amenazan con Descontarles Tres Días

En plaza de armas, varios sindicalizados con playera en mano, se las ingenian para no marchar este primero de mayo

Por Mauricio Lira Camacho
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No quiero marchar, pero tengo que reportar mi recibo, de lo contrario me descuentan tres días de sueldo, dijo a este medio una madre de familia, perteneciente al sector 92 de gastronómicos de la CTM.

Otros empleados de restaurantes y hoteles principalmente afiliados a un sindicato de la Confederación de Trabajadores de México, CTM, dieron excusas para no desfilar, sin importarles que sean amenazados que de no hacerlo habría reprimendas.

Dos chicas con la camisa oficial de la central obrera a las 10 de la mañana, estaban comprando helados en un negocio del centro, se perdieron entre la gente que ya esperaba el contingente, nunca se presentaron a desfilar.

Una familia compuesta por el padre, madre con sus respectivas playeras cetemistas y dos hijos de plano dijeron, no importar si salen retratados por este medio, “estamos cansados nos citan a las 8 de la mañana ahí nos tienen parados sin oportunidad de sentarnos, no nos dicen nada, hace sol, calor estamos inquietos, decidimos venirnos caminando al ayuntamiento acá los esperamos y nos reportamos si me descuentan ni modo”.

La madre de familia, dijo que no es justo, “si no queremos marchar que nos den esa oportunidad, mis hijas están desesperadas nos hacen perder el tiempo”.

A lo lejos, frente a una institución bancaria una chica de aproximadamente 25 años de edad con su camisa puesta de la CTM, estaba acompañada de su novio, llegó el contingente y ni se inmutó, no desfiló y reportó inasistencia ante sus representantes.

Un joven de 20 años de edad, ni siquiera se puso la camiseta blanca con el logotipo de la máxima central de trabajadores en el país, la traía en la mano, se vino a la plaza de armas pues estaba aburrido de esperar y se quería ir a su casa, si me descuentan ni modo.

Dijo que necesita el trabajo pero no desea marchar es “mi primer año y esto no me gusta”.

Un ama de casa con dos hijas de entre 7 y 9 años de edad, señaló con enfado que le dolía la cabeza y nadie la obligaría a desfilar, “acá los espero”.

A mí me duelen mis rodillas y no voy a marchar y si me quieren descontar que lo hagan, dijo por otra parte un señor de edad avanzada, quien comentó es una pérdida de tiempo, “acá los espero”.

Tres jóvenes de entre 25 y 29 años de edad estuvieron reunidos en la escalinata al edificio de la presidencia municipal en el centro, platicaron más de una hora, y dijeron que cuando escucharan por el sonido la llegada del primer contingente, se levantarían y para que nadie se diera cuenta se incorporarían sutilmente.