No tenemos permiso, pero necesitamos trabajar, argumentan los vendedores afectados quienes buscan el pan de cada día en la playa de Bucerías. “Hay vendedores que tienen permisos y nos los ofrecen a 60 mil pesos, de donde sacamos ese dinero” dicen
Por Paty Aguilar
Vendedores de cocos que no tienen permiso para vender en la playa de Bucerías, son objeto de abuso y acoso por parte de policías estatales que sin miramientos los maltratan, los golpean y los encarcelan cuando los sorprenden vendiendo su producto sobre la arena “No tenemos permiso, pero necesitamos trabajar, hemos pedido a SEMARNAT que nos apoyen con un permiso, pero nos dicen que no y nosotros necesitamos alimentar a nuestras familias” comentó uno de dos jóvenes vendedores que se quejaron de esta situación.
Ya no tardan en llegar, diario vienen los policías, comentó uno de ellos. La hermana de uno de ellos que también vende cocos, recordó que a su esposo hace tiempo, dos policías lo detuvieron, lo metieron a un cuarto de la ventana al mar aledaña al hotel Decamerón y ahí lo golpearon, desde entonces, dijo, “él ya no viene, les tiene mucho miedo y pues yo también, pero hay que alimentar a la familia, el otro día a mí también me quisieron llevar a la cárcel, intentaron esposarme solo porque les dije que en vez de perseguirnos a nosotros se fueran a detener a los malandrines” comentó visiblemente molesta por el acoso y persecución de que son objeto por parte de estos policías.
En este mismo sentido, comentaron que ojalá las autoridades municipales y de la SEMARNAT revisaran los permisos de la playa porque había muchos beneficiados que no los están trabajando y los ofrecen en venta a 60 mil pesos “usted cree, de donde sacaríamos ese dinero, además sabemos que esos permisos son gratuitos y nosotros los necesitamos para trabajar” comentaron finalmente.