Certificación de Playas si Pero También de Pueblos Limpios Piden

Con pueblos abandonados y sucios, la propaganda turística es contraproducente. Los visitantes atraídos y prestos a conocer el poblado, al llegar a Bahía de Banderas, se dan cuenta que no es lo que les informaron con los impactos publicitarios. SECTUR, SEMARNAT y gobierno del estado deben invertir en certificación de pueblos limpios.

Por Paty Aguilar

Arreglando los pueblos se crea trabajo que tanto necesita la gente, es una inversión perfecta, porque esto acarrearía más inversión turística que también tanto necesita Nayarit, el abandono no crea trabajo y en esta situación están los pueblos de Bahía de Banderas “yo soy un inversionista desde hace 38 años y la gente no quiere invertir ahora, por eso se necesita la innovación y no repetir la propaganda que no dice la verdad porque esta hace un daño tremendo, porque la gente viene y se da cuenta y dice –me engañaron- certificar los pueblos limpios debe ser una prioridad y así Nayarit va a crecer” es la opinión del empresario, Giovanni Zivoli.

Por su parte, el licenciado, Indalecio Rodríguez Sánchez, entrevistado también al respecto, señaló que se ha venido insistiendo desde hace mucho tiempo que si la SEMRNAT gasta millonadas en certificar playas limpias, sería más útil que estos recursos sirvieran para certificar Pueblos Limpios, los estándares, dijo son muy sencillos y los enumeró.

Calles limpias y amplias, bien construidas y trazadas con una ingeniería vial lógica; alumbrados estratégicos en las calles y en las áreas públicas; agua potable suficiente de buena calidad y a buen precio; una buena red de drenaje y plantas modulares de tratamiento de aguas negras; recolección de basura oportuna y diaria; servicio urbano de autobuses eficiente, limpio y económico; clínicas de salud modulares, bien equipadas, con doctores y enfermeras competentes y con un buen stock de medicinas; plazas públicas bonitas y limpias; áreas públicas poli deportivas y multiusos para la comunidad; escuelas y bibliotecas públicas bien equipadas; oficinas de correos y servicios bancarios.

En este sentido comentó “Quizá es mucho pedir, pero es lo mínimo que debe tener un pueblo o delegación para ser certificados; pero si los presidentes municipales se abocaran a esto mínimo, podríamos aspirar a ser pueblos «certificados», pero más que nada lugares normales para vivir, obvio las playas se certificarían casi solas” señaló no sin antes explicar que con la certificación de pueblos limpios, la contaminación urbana no llegaría al mar.