Empresarios aprovechan que hay descontrol en el gobierno municipal de Puerto Vallarta, para alcanzar un viejo anhelo como es el de cerrar acceso a la playa a Hollyday Inn, por la parte de Peninsula
Por Mauricio Lira Camacho
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Cierran acceso de playa en Península
Empresarios aprovechan que hay descontrol en el gobierno municipal de Puerto Vallarta, que encabeza Ramón Guerrero, para alcanzar un viejo anhelo como es el de cerrar acceso a la playa a Hollyday Inn, por la parte de Península.
Área que por años, fue defendida por el grupo de vendedores de playa de esta zona, quienes han logrado que la autoridad retire plumas que impiden el paso de visitantes a la playa.
Lugar de recreo para familias de Puerto Vallarta que cada fin de semana, acuden lo que es considerado uno de los últimos reductos de diversión en este destino.
Este viernes por la mañana, un grupo de vendedores de playa, encabezados por Gaudencio Jiménez, dieron cuenta que entre empleados de seguridad privada, algunos de la empresa Saosa, de la que es dueño uno de los asesores de Ramón Guerrero, el ex regidor panista, Santiago Centeno, de los que aprobaron los 450 millones de pesos como deuda para Puerto Vallarta amedrentaron a algunos medios de comunicación durante la cobertura impidiendo con manoteos realizar su trabajo, ante la mirada de turistas nacionales e internacionales.
Fue en el trienio de Gustavo González Villaseñor cuando se aprobaron los cambios de uso de suelo para la edificación de estos y otros edificios de condominios, que a la larga han dado tantos problemas en distintos puntos de la ciudad.
Península y Gran Venetian, de los ejemplos más ilustrativos, por años en el primer complejo, los vendedores han tenido una férrea lucha contra los empresarios, para evitar que les clausuren uno de los pocos escollos de acceso a la playa.
En otro años, siendo líder de los vendedores Florencio Martínez se decidió a cerrar el paso vehicular en avenida de ingreso, lo que le costó haber sido amedrentado por el gobierno municipal entonces.
Han denunciado como en fines de semana, empresarios contratan a trabajadores para colocar boyas, mismas que han sido retiradas con la participación de la administración en turno.
Turistas siempre con el riesgo de un día para otro quede finalmente cerrado el acceso a la playa.
Este viernes ya había una pluma para impedir el paso y la colocación de una malla dejando un reducido espacio de tránsito peatonal.
Vendedores solicitan la intervención del alcalde Ramón Guerrero, para el asunto no pase a mayores.