Prepotente Jefe de Fiscalización contra vendedores de Bucerías

* Se trata de Adán Alejandro Ortíz García, Jefe de Fiscalización del IX Ayuntamiento de Bahía de Banderas. Envió fiscales a quitar un vendedor que momentos antes se quejó con este medio de comunicación porque un día antes fueron desalojados de la plaza y José Gómez, no quiso hablar con ellos porque no estaban en su agenda. Con Prepotencia Adán le dijo que no trabajaría porque fumaba mariguana y tenía el respaldo del delegado, Tony Venenos, también dirigente de estos vendedores que lo apoyaron en su campaña “Tony es un traidor” dijeron.

Por Paty Aguilar
NoticiasPVNayarit

Un día antes al arranque de las Fiestas Patronales de Bucerías en honor a Nuestra Señora de La Paz, el jefe de fiscalización del IX Ayuntamiento de Bahía de banderas, Adán Alejandro Ortíz García, armó un escándalo en plena plaza pública cuando a través de sus fiscales, pretendió no permitir que trabajara un vendedor de frutas y cocos que minutos antes se quejó con este medio de comunicación dado que el día anterior sus compañeros vendedores semi fijos de artesanías, incluidos los huicholes, fueron desalojados de la plaza por los fiscales sin mediar notificación alguna, motivo por el cual, temían que no se les permitiera trabajar para darle los espacios al líder de los puesteros que año con año llegan desde Tepic y acaparan los mejores espacios con anuencia del gobierno municipal y estatal.

Los fiscales enviados para tal fin, argumentaron al vendedor de cosos, primero que se quitara de donde siempre ha vendido su fruta porque esa área ya estaba destinada para los puesteros de Tepic, sin embargo, al ver la resistencia del vendedor, le argumentaron que porque había quejas contra él y él ya sabía por qué. Fue así como empezó el conflicto.

Fue acusado de fumar mariguana y si quería aclarar las situación que hablara con el jefe de Reglamentos, fue entonces que llegó Adán Ortíz “el señor estaba consumiendo estupefacientes en el lugar y le dije que no podía trabajar” dijo a todos los presentes, entonces el vendedor, que se llama Raúl, le recordó que él ya había hablado al respecto con él y que no había investigado.

Pero Adán le refirió que sí, que a él le constaba que sí estaba consumiendo y que efectivamente, le había dado permiso de trabajar, pero que ese día sus fiscales le confirmaron que lo vieron consumir de nuevo en su lugar de trabajo, lo que fue rechazado por todos los presentes ya que Raúl desde la mañana y hasta casi las dos de la tarde que se suscito en incidente estuvo junto a los vendedores para arreglar la situación de los espacios donde se pondrían a vender su productos. En todo momento, Raúl negó que estuviera consumiendo en su lugar de trabajo sin negar que efectivamente fume mariguana.

Pero no en su lugar de trabajo.

Entre dimes y diretes, Adán Ortíz, ya sin argumentos, le echó en cara que no estaba regularizado y si no estaba regularizado no lo dejaría trabajar “si me muestras tu permiso adelante” le dijo. Los demás vendedores se le echaron encima porque tampoco tenían permisos, dado que no les han permitido pagarlos.

Luego Adán les dijo “Son Fiestas Patronales y son parte del Sindicato, vienen a trabajar, ustedes están trabajando y en este momento les estoy buscando la reubicación que me pidieron” Y es que le reclamaron que él estaba dando preferencia a los puesteros de Tepic para ocupar los mejores espacios “debiste haber pensado primero en la gente del pueblo”.

Le espetaron y se dirigió al vendedor objetivo “no puedes trabajar ahí porque no tienes tu permiso regularizado y por la queja aunque tengas cinco años, aunque tengas 10 años, no puedo dejar que sigas ahí porque todos estos años lo has estado haciendo de la misma manera, que tengas cien años haciendo lo mismo no quiere decir que lo estés habiendo bien, estás irregular, están consumiendo estupefacientes, no te puedo permitir que estés ahí” Otra vez los vendedores le alegaron.

Entonces, Adán Ortíz, sacó a colación que el Reglamento de Establecimientos Mercantiles que establece que no puede haber vendedores ambulantes sobre la plancha de la plaza, le informaron que ellos tenían permiso del Ayuntamiento y el funcionario les dijo “Yo no les di permiso de que estuvieran ahí” –Tu acabas de entrar- le gritaron.

Y él contestó “Bien facilito, mi obligación como jefe del departamento de Reglamentos es, hacer valer el Reglamento de los Establecimientos Mercantiles y los estoy haciendo valer” y reiteró que no había permiso para el vendedor “no vas a trabajar, tan, tan” dijo el funcionario.

Ante los vivos reclamos de los vendedores el funcionario entonces dijo “en este momento le hablo al delegado (Tony Macías el veneno) y el delegado me va a respaldar para que tú no estés trabajando aquí, en este momento le hablamos al delegado” –trae al delegado, a ver- lo retaron. Pero el delegado estaba en reunión supuestamente con el sacerdote de la iglesia, fue entonces que el funcionario se dirigió a la iglesia.

Pero fue seguido por todos los vendedores hasta la cochera de la iglesia donde pretendió entrar solo, pero los vendedores lo toparon y le exigieron que saliera el delegado y delante de ellos hablara al respecto, pero el delegado no salió, entonces se retiraron hasta la plaza nuevamente frente a la iglesia y momentos después llegó Tony Venenos con ínfulas de poder reclamando y echando en cara a los vendedores que él siempre los había ayudado y que estaban dando a la prensa falsas información, le aclararon que no era falso, que estaban reclamando sus derechos y luego les dijo que él no era el indicado para dar los lugares.

Sin embargo, cabe aclarar que los lugares los repartió el líder de los puesteros, el señor Castillo y el Jefe de Fiscalización obedeció sus instrucciones. Finalmente, luego de dimes y diretes, se acordó dejar trabajar a todos, sin excepción y los vendedores de artesanías y frutas que fueron desalojados de la plaza finalmente se ubicaron en la banqueta de la escuela y la oficina de la URSE, luego de que ellos mismos solicitaron permiso para tal fin, fue así que el Jefe de Fiscalización aceptó respetar esos lugares.

Finalmente, cabe mencionar que un día antes, luego de haber sido desalojados de la plaza, el alcalde, José Gómez, realizó un recorrido por la plaza lo que aprovecharon los vendedores para hablar con él para que les permitieran trabajar ya que los habían bajado de la plaza, pero el alcalde les dijo que él solo tenía la facultad de retirarlos del lugar pero no la obligación de reubicarlos, debido a esta respuesta fue que llamaron a este medio de comunicación porque temían que no se les iba permitir vender sus productos durante la celebración de las Fiestas Patronales de esta comunidad.