Utilizan Jóvenes Carretera 200 Como Pista Para sus Patinetas

Luz María Pérez Vargas, preocupada por la osadía de dos jóvenes que observó patinando de un lado a otro sobre la carretera 200 a la altura de Valle Dorado, narró en el FACEBOOK la experiencia que vivió con ellos. Los jóvenes le llaman “es para sentir la adrenalina”

Por Paty Aguilar

Lo cotidiano en nuestras vidas es a veces tan común que parece ser como que vemos y no vemos y mucho de lo que vemos, nos lo reservamos para nosotros o bien, lo platicamos con nuestras familias como una forma de retroalimentación, sin embargo, esta herramienta tecnológica denominada FACEBOOK, es una puerta del mundo virtual que nos permite aterrizar en nuestra realidad, es una herramienta que muchos la utilizamos para interactuar de todas las maneras posibles, de lo que se trata es estar en comunicación con los demás tratando asuntos diversos que nos entretienen, nos orientan, nos informan y sobre todo, nos acompañan en nuestra soledad y en nuestras alegrías, pero también en nuestras preocupaciones del día a día.

Tal es el caso de Luz María Pérez Vargas, feisbolera muy activa y participativa en la red social, quien preocupada por la osadía de dos jóvenes que a manera de diversión con sus patinetas subieron a la carretera 200 para disfrutarla como pista, lo que preocupó a Luz María por el peligro al se estuvieron exponiendo, sin embargo, cuando llamó la atención a los muchachos, estos le dijeron “es para sentir la adrenalina, se lo recomiendo”. Así narró Luz María lo que vio y experimentó con estos jóvenes:

“El día sábado 24 de Agosto aproximadamente a las 6:45 de la tarde-noche, llegue a Valle Dorado, al bajar de mi transporte vi a 2 jovencitos de entre 16 y 18 años en su patineta atravesando la carretera federal, al principio pensé que llegaban de algún lugar, pero vi que se regresaban y volvían a hacer lo mismo, sentí escalofríos de pensar que los atropellaran, me dije que te importa ni tus parientes son.

Pero reaccione y recordé que tengo 2 sobrinos de esa edad. Me encamine a la caseta de vigilancia y le comente al agente lo que estaba pasando y me dijo que llamaría a sus compañeros para que les llamara la atención, le comente además de ponerse en peligro si los atropellan el conductor que lo haga estará en problemas.

Me regrese a la tienda Chedraui y permanecí en el interior aproximadamente una hora. Y al salir para mi sorpresa continuaban en las mismas estos jóvenes, de tal forma que cruce para tomar un transporte para mi casa y uno de los jóvenes quedo frente a mí. Con lo rebelde que esta la juventud no sé cómo me atreví a decirle lo siguiente:

-Joven usted no quiere vivir muchos años verdad? -Solo hasta los 27, me contesto -Si fuera su mama la verdad me dolería ver cómo te arriesgas. Y te evitaría lo que haces. -Le dije. –Es para sentir la adrenalina se lo recomiendo- me dijo, -y si tiene hijos déjelos que se diviertan a mi mis padres me dejan que me divierta. Y no me ponen límites.
-Eres muy guapo, le dije, y se te ve que eres inteligente, si te atropellan todo puede cambiar -Ya me he caído y no pasa de raspones o algún hueso roto –contesto-
-Solo que con lo que haces arriesgas a otros que no tienen culpa -le dije.
El joven debo de decir que se ve que es de una familia de buen nivel socio económico y dijo vivir en Valle Dorado.

Le pregunte su nombre pero no importa. Lo verdaderamente importante es que cuando ya pasa algo irremediable son las lamentaciones. Mientras estuve esperando mi transporte estuvieron sentados, ya no supe que paso después. Me pregunto. Es este el único día que hacen esto, o ya es una costumbre, yo realmente no sigo esta ruta. Pero les invito a que eviten que pase algo lamentable….”. Así concluyó Luz María su preocupación.

Hace algunos días, un funcionario estatal del medio ambiente, expresó que no se podía tener un soldado por cada ciudadano para evitar que otros hicieran daño al sistema ecológico y el representante de los vecinos de la Laguna del Quelele, efectivamente, le dijo, no y no debiera ser así, lo que se necesita es tener conciencia, concientizar a la ciudadanía en el cuidado del medio ambiente y creo que lo mismo debía de pasar con lo que hacen estos jóvenes, sin embargo, ni sus padres, ni las autoridades, tienen interés en fomentar la conciencia de estos muchachos que no solo ponen en riesgo sus propias vidas, sino también la vida y seguridad de los conductores que transitan por la carretera 200.