Enseñan su lado pedófilo en Canadá

CIUDAD DE MÉXICO, 21 de marzo.- La relación comercial de Canadá con América Latina muestra su rostro más negativo con el turismo sexual de los pedófilos, según una investigación de los diarios Toronto Star de Canadá y El Nuevo Herald de Miami.

Los diarios aseguran que los canadienses tienen uno de los peores historiales de impunidad en el mundo occidental con sólo cinco condenas de 1997 a la fecha.

“Hombres canadienses, generalmente entre 40 y 60 años de edad, figuran entre los más numerosos depredadores sexuales en Cuba, según informes internos de gobierno, expertos internacionales, cables diplomáticos y entrevistas in situ”, revela la investigación periodística de Robert Cribb, Jennifer Quinn, Julian Sher del Toronto Star, y Juan Tamayo de El Nuevo Herald.

El artículo publicado en ambos diarios se basó en un informe confidencial de la Real Policía Montada de Canadá que en 2011, expresamente solicitado, revela que la falta de escrutinio a los canadienses que han purgado condenas por crímenes sexuales cada vez que dejan el país y las pocas posibilidades de que se advierta de su llegada a las autoridades extranjeras contribuyen a esta situación.

“Para los turistas sexuales la isla contiene una atracción única. Está más cerca y es más barata que destinos como Tailandia y Camboya. (Además) las tarifas son radicalmente más bajas que en la mayoría de los países”, dice.

El sórdido comercio que permite a los pedófilos canadienses aprovecharse de la pobreza extrema de cualquier país para perpetrar sus crímenes con tarifas que en Cuba pueden ser de 30 dólares la noche, unos 370 pesos mexicanos, según esta investigación.

El texto relata que en La Habana las escenas evidentes de prostitución en plena calle son la cara pública de ese comercio con niños, que incluso llegan a tener apenas cuatro años y que muchos de ellos son la segunda o tercera generación de hijos que han seguido los pasos de sus madres sexoservidoras bajo la complicidad de la familia.

“Las niñas no están en la calle. Ellas están en casas esperando la llamada de los proxenetas. El seguro ambiente para reunirse con ellas es un alojamiento privado, llamado casa particular”.