CIUDAD DE MÉXICO, 15 de mayo.- Con la expectativa de cerrarle el paso a la compra de voluntades y castigar los gastos que rebasen los topes de campaña con la nulidad de los comicios, el PAN presentó ayer su iniciativa de reforma electoral.
El proyecto está enfocado en la transición del Instituto Federal Electoral (IFE) hacia un Instituto Nacional de Elecciones (INE) que absorbería las tareas de los 32 órganos estatales.
Expuesta formalmente ayer en la sede de Acción Nacional, la propuesta otorga al futuro INE la facultad de fiscalizar la procedencia y destino de recursos con que operan los partidos.
Adicionalmente prevé la creación de una Fiscalía Especial para la Atención de los Delitos Electorales. Del nuevo Instituto, el presidente del PAN, Gustavo Madero, detalló que éste tendría autonomía constitucional.
Por medio de un órgano rector conformado por diez comisionados, el INE garantizaría la capacidad “de generar plena confianza en los ciudadanos” de que habrá elecciones libres, equitativas y apegadas a un marco federal único.
Confió en que el calendario único para elecciones federales y estatales y su homologación bajo un mismo Instituto generarán ahorros en cuanto al financiamiento de las instituciones vinculadas con la organización de los comicios y sus respectivos procesos judiciales.
“Se puede aspirar a reducir sensiblemente el costo de nuestros procesos electorales, incluso casi a la mitad; deberíamos aspirar a que se redujera a la mitad el costo de nuestras autoridades electorales, tanto las operativas administrativas, como las encargadas de los tribunales que sancionan estos procesos.”
Que la elección no se compre
Acompañado por algunos diputados, con la ausencia de los senadores, el dirigente panista expuso que este cambio se sustentaría en una legislación única para las elecciones federales, estatales y municipales, y daría al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación la capacidad de resolver las impugnaciones de todo tipo.
Luis Alberto Villarreal, coordinador de la bancada panista en San Lázaro, expuso que con esta reforma el INE actuará como autoridad responsable “de organizar todas las elecciones en todos los niveles, y también de fiscalizar las mismas para que el dinero deje de ser factor decisivo en los resultados”.
Al manifestar el respaldo de los diputados del PAN a la iniciativa, la cual será presentada este miércoles en la Comisión Permanente, el líder parlamentario dijo que “hemos afirmado y hoy reiteramos que en este país queremos que las elecciones se ganen, no que las elecciones se compren, y por ello proponemos que sea causa de nulidad el rebase de los topes de campaña en las elecciones, incluida la del Presidente de la República”, expuso.
Argumentó que esta reforma era “indispensable” para evitar la violación de los derechos políticos ciudadanos y empujar la maduración de la democracia, toda vez que ahora persisten prácticas que la vulneran.
“El fraude electoral, la represión, la iniquidad, la manipulación de actores y de reglas electorales en el terreno local son prácticas que siguen presentándose y cada vez son más cínicas y evidentes”, acusó el legislador.
Madero manifestó su expectativa de que la propuesta conseguirá el respaldo de las otras dos fuerzas firmantes del Pacto por México, PRI y PRD, cuya lista de compromisos había fijado ya el tránsito del IFE hacia un INE.
“Ésta es una demanda que ponemos sobre la mesa para que se procese y mejorar la democracia. Estamos convencidos de que reúne todos los méritos para ser aprobada, pues resuelve de mejor manera el diseño institucional, no sólo porque reduce los costos, sino porque blinda los procesos electorales de la influencia perniciosa de los gobernadores.”
Consideró que si se concreta la propuesta, para el 2015 se tendrían elecciones con mayor equidad y eficacia y menos costosas.
Sin estructura
La creación del Instituto Nacional Electoral, que se impulsa dentro del Pacto por México, tiene detalles técnicos que deben tomarse en cuenta.
A mediados de abril, este diario entrevistó a Francisco Guerrero, quien detalló que se tendría que tomar en cuenta que actualmente el IFE no cuenta con estructura municipal, la que tendría que construirse y, por lo tanto, destinar los recursos necesarios para concretarla.
El consejero electoral consideró que un cambio de esa magnitud necesitaría “una cirugía mayor” en el modelo electoral mexicano, pues no podrían desaparecer “de un plumazo”, sin reflexión profunda, los institutos electorales locales.
Advirtió que hay entidades que eligen consejos municipales o presidencias de otras características y esto tendría que ser parte de esta nueva arquitectura democrática. “Creo que la posibilidad de un INE es factible siempre y cuando se tenga en consideración que todos los gastos a nivel estatal también tendrían que reproducirse en una estructura nacional.