Más violencia en Apodaca; otro día difícil en Monterrey

MONTERREY, 22 de febrero.— Cerca de las 18:30 horas de ayer se reportaron disturbios en el interior y exterior del cárcel de Apodaca —donde el domingo fueron asesinados 44 reos y se fugaron otros 30— para evitar el traslado de tres presos a un centro de Jalisco.

El vocero de Seguridad de Nuevo León, Jorge Domene, dijo que se trata de los internos Mario Andrés Alcorta Ríos El Junior, José Francisco Gámiz Vega o Ángel Raúl Hernández El Extraño y Marcos de León Quiroga El Chabelo.

En entrevista con Pedro Ferriz de Con, para Grupo Imagen Multimedia, Domene dijo que el personal del operativo se mantenía en el interior del penal donde ocurrieron quemas de colchones.

La capital de Nuevo León fue escenario de otros hechos violentos: en el penal de Topo Chico fueron asesinados tres reclusos; además, un comando atacó y mató a cinco taxistas estacionados en las afueras de una mueblería.

Traslado de 3 reos provoca disturbios

Jorge Domene, vocero de seguridad de NL, confirma que sí los moverán al Cefereso de Jalisco y que no hay heridos

El ingreso de fuerzas federales y efectivos militares al Centro de Readaptación Social de Apodaca, Nuevo León, desató disturbios dentro del penal, a lo cual se agregaron protestas en el exterior.

Poco después de las 18:00 horas de este martes se informó que nuevamente había hechos de violencia en el lugar donde apenas el domingo pasado, para disimular la fuga de 30 reos, se provocó una riña que costó la vida de 44 internos.

Cerca de 30 vehículos de la PF y diez de militares ingresaron al centro de reclusión, lo cual generó la inconformidad de los reos que, casi de inmediato, le prendieron fuego a algunas colchonetas.

Afuera, familiares que se encuentran apostados en el sitio desde el fin de semana pasado, al ver densas columnas de humo cayeron en desesperación y confrontaron a los efectivos policiacos que custodiaban la cárcel.

Los incendios se originaron en uno de los patios; las llamas eran tan altas que alcanzaron una de las palmeras del exterior, lo que hizo todavía más dramático el momento.

De acuerdo con la versión de familiares, se escucharon detonaciones de arma de fuego adentro del penal, pero eso no pudo ser confirmado.

Algunas mujeres cayeron en crisis de histeria y fue necesario que las atendieran ahí mismo. Mientras, otras personas prendieron una fogata en el portón principal del centro penitenciario. El fuego fue sofocado por elementos de la Fuerza Civil.

Alrededor de las 19:40 horas, una unidad de Bomberos de Apodaca llegó al lugar para apagar el fuego del centro penitenciario.

El clamor de los parientes de los reos era que el gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina de la Cruz, se presentara en el sitio.

Entonces ocurrieron algunos enfrentamientos entre quienes reclamaban y efectivos de la Policía Estatal. Salieron a relucir palos y piedras, que fueron lanzados a los elementos policiacos. Inclusive algunas personas hicieron vanos intentos por trepar la malla ciclónica.

En la carretera a Salinas Victoria, que se encuentra cerca del penal, otras personas prendieron una nueva fogata, con el propósito de entorpecer la circulación vial.

El penal de Apodaca alberga a dos mil 752 internos, aunque sólo tiene capacidad para mil 500, de los cuales 400 serán llevados a cárceles federales, dijo Jorge Domene Zambrano, vocero de Seguridad de Nuevo León.

No hubo lesionados: vocero

Domene informó que un juez federal ordenó el traslado de tres internos del penal de Apodaca a un centro federal de Jalisco, operación que se concluirá en las próximas horas.

En entrevista para la tercera emisión de Cadenatres Noticias con Pedro Ferriz de Con, el funcionario estatal precisó que dicho traslado se realizará con el apoyo del Ejército mexicano y de las policías Federal y Estatal y, una vez que concluya, dará más detalles.

Jorge Domene aseguró que las identidades de estos tres reos se reservaron, y por ello no era posible dar ningún tipo de información a los familiares de los reos que están afuera del penal.

Sin embargo, de acuerdo con Notimex, Domene sí informó a Joaquín López Dóriga, en su noticiario nocturno, que se trata de Mario Andrés Alcorta Ríos, El Junior; José Francisco Gámiz Vega o Ángel Raúl Hernández, El Extraño, y Marcos de León Quiroga, El Chabelo, calificado como uno de los de más alta peligrosidad.

“Se buscó, en la medida de lo posible, decirles a las familias de qué se trataba, que no era una situación de un traslado masivo, que iban ser tres personas que se iban a otro penal fuera del estado”, le dijo a Ferriz.

Domene admitió que es comprensible el enojo y la incertidumbre de los familiares, pues la reciente situación del domingo provoca que la sensibilidad aún esté a flor de piel.

El vocero detalló que las fuerzas federales aún están en la cárcel cumpliendo la diligencia, y detalló que no hay ningún reporte de lesionados o fallecidos en los hechos ocurridos ayer.

De alta peligrosidad

Marco Garza de León Quiroga, El Chabelo, es presunto operador de Los Zetas en NL.

La irrupción de las fuerzas federales, la tarde de este martes fue para preparar el traslado de El Chabelo, quien será llevado con dos de sus cómplices al penal de alta seguridad de Puente Grande, en Jalisco.

Lo anterior obedece a una orden girada por el Juzgado Tercero de Distrito, con sede en Nuevo León.

El Chabelo fue detenido en octubre pasado, luego de un tiroteo en Vallecillo, también Nuevo León.

Fue capturado junto con Mario Andrés Alcorta Ríos, El Junior, y Jorge Francisco Gámiz Vega, El Extraño. A El Chabelo también se le conoce como José Andrés Mireles Quiroz.

De acuerdo con la información proporcionada cuando fue aprehendido, en octubre pasado, El Chabelo controlaba grupos de Vallecilllo, Sabinas Hidalgo, Agualeguas, Parás, así como localidades de Coahuila.

Habría estado relacionado con la muerte de dos policías federales y un militar, durante diferentes tiroteos ocurridos en Vallecillo, en donde también murieron 23 presuntos sicarios.

Asesinan en Topo Chico a 3 presos recién ingresados

Tres reos de reciente ingreso, entre ellos una mujer, fueron asesinados ayer en el penal de Topo Chico.

Los fallecidos son Jorge Eduardo González Salas, de 18 años; Alan Josué González Rojas, de 24, y Dewy Vianey Rojas Martínez, de 24 años.

Cerca de las 7:00 horas se dio aviso a las autoridades sobre estos sucesos, lo que generó una intensa movilización policiaca.

Los tres habían ingresado un día antes a este centro penitenciario, acusados de secuestro.

Dichas personas habían sido detenidas el pasado 31 de enero, durante un operativo efectuado por personal de la Marina y de la Policía Ministerial, pero fueron ingresados hasta el lunes.

Tales personas fueron señaladas de pertenecer, presuntamente, al cártel del Golfo y fueron acusadas de dedicarse a secuestrar personas en la región citrícola y en el sur de la ciudad, además de otros delitos.

Debido a que recién habían sido ingresados al centro penitenciario, todavía no se les asignaba ninguna celda, por lo que fueron sorprendidos fácilmente por sus victimarios: los hombres, en el área llamada de observatorio, mientras que la mujer en la zona de enfermería.

Los presos que los asesinaron están plenamente identificados. Se trata de Eduardo Sánchez Contreras, de 21 años, y Jesús Sandoval Gámez, de 32.

El primero de ellos se encuentra recluido por el delito de robo con violencia y el segundo, por homicidio calificado.

Se informó que los asesinaron con armas punzocortantes.

Antes de que se precisara de la muerte de los tres reos, se manejó la versión de una riña o de un motín.

Ante el hecho, se desplegó una gran movilización en el sector, inclusive de un helicóptero de Seguridad Pública, que sobrevoló el espacio aéreo.

Los asesinatos en este penal de Topo Chico ocurren a tan sólo dos días de los hechos sangrientos en el penal de Apodaca, Nuevo León, en donde perdieron la vida 44 reos y 30 se dieron a la fuga.

Se informó que los efectivos de la Agencia Estatal de Investigaciones y de Servicios Periciales aún no descartan ninguna línea de investigación.

Comando asesina a cinco taxistas; esperaban pasaje

En Monterrey, les dispararon desde un vehículo en movimiento; se sospecha que eran halcones de Los Zetas

Hombres fuertemente armados atacaron una base de taxis, dando muerte a cinco trabajadores del volante, en la colonia Solidaridad, al norponiente de Monterrey.

De acuerdo con los primeros informes, los hechos se registraron poco después de las 10:00 horas sobre la avenida Cabezada, en su cruce con Luis Donaldo Colosio, en el barrio San Luis.

De acuerdo con la versión de testigos, fue un comando armado que viajaba a bordo de una camioneta blanca el que abrió fuego en contra de los taxistas, que en esos momentos se encontraban esperando pasaje.

Trascendió que al momento del ataque los hombres se encontraban estacionados afuera de una mueblería y estaban platicando, por lo que no tuvieron tiempo ni de reaccionar.

Cabe destacar que las víctimas fueron identificadas por sus familiares, que se presentaron en el lugar de los sucesos: Roberto Cortines Quistian, de 39 años; José Constantino Hernández Vallejo, de 30 años; Roberto Quiñones Robles y Luis Alberto Tinoco González, ambos de 27, y Rubén Ángel Montes Solís, de 33 años.

Los cadáveres quedaron tirados entre el estacionamiento, la banqueta de la mueblería, y uno de ellos, entre los vehículos estacionados.

Los sucesos causaron pánico entre los vecinos del sector, que no daban crédito al múltiple homicidio.

Una fuente de la Agencia Estatal de Investigaciones dijo que estas muertes estarían ligadas a la ejecución de 44 presos —todos miembros del cártel del Golfo— el domingo en el penal de Apodaca en esta misma ciudad.

Las autoridades han señalado que los asesinos son integrantes del cártel de Los Zetas y que fue parte de un plan para la fuga de otros 30 miembros de este grupo, facilitada además por los custodios de la cárcel.

La fuente manifestó que este ataque a los transportistas sería una venganza del Golfo contra Los Zetas, al considerar que “los taxistas trabajan de halcones (espías) de los mañosos (grupos delictivos)”.