Los guardianes de los candidatos

Se desplazan al ritmo del candidato. Simulan tranquilidad pero constantemente llevan la mano derecha al diminuto micrófono colocado en su oreja. Abren camino y al mismo tiempo envuelven al político en campaña: forman un de anillo de seguridad. Su tarea es proteger al aspirante.

Son los escoltas de los candidatos a gobernador, una de las estrategias de seguridad a la que han recurrido los aspirantes a renovar el Ejecutivo local en seis entidades. Los guardias, armados en casi todos los casos, han sido proporcionados por los gobiernos de los estados o contratados en empresas privadas.
Los candidatos recorren las regiones de sus respectivas entidades en camionetas cerradas con o sin blindaje. En algunos casos, la vigilancia es discreta y en otros, bastante notoria. Algunos aspirantes aceptaron la escolta desde el primer momento, otros niegan necesitarla.
Este año, seis entidades del país renovarán al titular del Ejecutivo local; cuatro ya tienen candidatos definidos y en campaña (Morelos, Jalisco, Guanajuato y Yucatán) y dos más están por comenzar su proceso electoral (Chiapas y Tabasco).

El pasado 30 de abril, los gobiernos federal y estatales y el Instituto federal Electoral ratificaron el convenio de protección a candidatos a puestos de elección popular y a autoridades electorales en el país, sólo a quienes lo requieran.
Traen guardias del DF
Tres aspirantes en Morelos: Graco Ramírez, de la coalición PRD-PT-MC; Amado Orihuela, del PRI-PVEM-Panal, y Julio Yañez, del PSD, llevan guardias visibles. Sólo el abanderado del PAN, Adrián Rivera, parece caminar sin custodia; su equipo de campaña así lo confirma.
De los tres grupos, los escoltas del senador con licencia Graco Ramírez muestran mayor organización. Un militar con grado de capitán lleva el mando.
Los cuatro hombres, procedentes del Distrito Federal, ocultan sus armas de cargo con sigilo, pero se mantienen alertas. Desde la primera semana de abril, Graco Ramírez anunció que no aceptaría seguridad del gobierno del estado, porque, en su opinión, la policía local está coludida con la delincuencia organizada.

“No la acepté, porque desconfío plenamente de los mandos policiacos del estado de Morelos”, dijo.
Quienes no guardaron discreción fueron los cuatro primeros escoltas del abanderado del PSD, Julio Yañez, asignados por la Policía Ministerial del estado. Los primeros días de la campaña, a mediados de abril, prácticamente cercaban la línea de camino del político.
Dos semanas duró Yañez con los ministeriales porque después se los cambiaron por policías preventivos, cuya apariencia es más discreta. “Hace una semana dejé la custodia de los policías preventivos estatales porque quería reafirmar la imagen de candidato ciudadano”, dice Yañez, aunque personal de la Secretaría de Seguridad Pública sostiene que todavía tiene la custodia.
El dispositivo del político sigue siendo el más evidente, porque a los cuatro oficiales sumó dos escoltas pagados con recursos propios. Uno de ellos es capitán retirado de la Armada de México y, según Yañez, cada uno tiene un salario de 18 mil pesos al mes.
Amado Orihuela Trejo, el candidato del PRI-PVEM-Panal, es acompañado también por cuatro escoltas visibles, dos de ellos con perfil militar. El priísta es quien tiene mayor número de personas que cuidan de su integridad.
Vigilancia extra
En Jalisco, los cinco candidatos a la gubernatura recorren el territorio fuertemente custodiados, con protección en ocasiones muy obvia y en otras tantas, discreta. La fuerte seguridad se prolonga con la familia de los aspirantes, en especial con las esposas e hijos. Todos tienen vehículos oficiales blindados y agentes.
El gobierno estatal acordó entregar a cada uno de los cinco candidatos dos camionetas blindadas, además de cuatro agentes de la Procuraduría estatal, con arma personal, de los que dispondrán hasta días después del 1 de julio.
El candidato que cuenta con más amplia seguridad es el del PAN, Fernando Guzmán: tiene cuatro camionetas blindadas y ocho guardaespaldas, incluido el chofer; en uno de los vehículos llevan armas largas. Su esposa también tiene una camioneta blindada y dos guardianes. Su casa es resguardada por una pickup y dos custodios. En ocasiones algunos de sus hijos son acompañados por los agentes.
Aristóteles Sandoval, además de las dos camionetas y los cuatro agentes asignados oficialmente, en algunas ocasiones agrega otra camioneta con dos guardias, cedidos por el Ayuntamiento de Guadalajara, de donde el aspirante es alcalde con licencia. Igualmente, su esposa e hijas son protegidas por una camioneta oficial y dos vigilantes armados.
Los otros tres candidatos: el del Movimiento Ciudadano-Partido del Trabajo (MC-PT), Enrique Alfaro; el del PRD, Fernando Garza, y la del Panal, Ángeles Martínez, sólo cuentan con la seguridad entregada por el gobierno estatal.
El extra en la custodia para el panista y el priísta es consecuencia de los cargos que ocuparon en el gobierno estatal. En el caso de Guzmán, por haber sido secretario de Gobierno y jefe del gabinete de Seguridad de Jalisco durante cinco años.
El caso singular es el del aspirante a la gubernatura del MC-PT, Enrique Alfaro, que al principio dudó en aceptar el apoyo de seguridad y deseaba continuar sus actividades con el vehículo particular y su chofer, pero aceptó por sugerencia de sus colaboradores. Ahora utiliza la camioneta blindada; otra fue entregada a su esposa e hijas, junto con dos vigilantes.
Anda sólo con un secretario
Los candidatos de PAN y PRI al gobierno de Yucatán cuentan con cuatro encargados de logística para sus recorridos proselitistas. Aunque el gobierno de Yucatán les ofreció poner guardias de seguridad, ninguno aceptó el ofrecimiento.
Los tres candidatos aseguraron que más que guardias o custodios, la gente que trabaja con ellos es la encargada de la “logística” y quienes planean los recorridos y reuniones.
En el caso del candidato del PAN al gobierno local, Joaquín Díaz Mena, cuenta con cuatro personas encargadas de su seguridad y logística, uno de ellos se desempeña como chofer. Anda en una camioneta suburban. Según los coordinadores de su campaña, no pidieron guardias ni al gobierno federal.
Rolando Zapata Bello, candidato del PRI, cuenta con un jefe de Seguridad y Logística, Carlos Cantón Magaña, ex director de la Policía Ministerial de la Fiscalía General del estado, que renunció para unirse al equipó del priísta. También esta Mario Soberanis y el coronel retirado Silvano Román Colmenares.
El candidato de las izquierdas en Yucatán, Éric Villanueva Mukul, declaró que no ha solicitado escoltas, ni ha contratado guardias; realiza sus recorridos sólo acompañado de su secretario particular, Carlos Grajales Peniche.
En Guanajuato
En su campaña, los cinco candidatos a la gubernatura, Miguel Márquez Márquez (PAN-Panal), Juan Ignacio Torres Landa (PRI-PVEM), Arnulfo Montes de la Vega (PRD), Ernesto Prieto Ortega (PT) y Enrique Eguiarte Alvarado (MC), recorren las cuatros regiones del estado en camionetas cerradas y sin blindaje, tres de ellos custodiados por expertos en seguridad; el otro, por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del estado.
Torres Landa García tiene a su lado al general brigadier José Luis González, coordinador de Movilidad y Desplazamiento; se mueve con el apoyo del militar y el resguardo de elementos de “seguridad privada y confiable”. Miguel Márquez Márquez tiene la guardia de dos hombres vestidos de civil que lo siguen en un vehículo, sin que el gobierno estatal haya confirmado si proporcionó la seguridad al panista; la coordinación de prensa del abanderado desconoce si los escoltas son públicos o privados.
El abanderado del PRD, Arnulfo Montes de la Vega, rechazó la oferta de seguridad y optó por transitar con cuatro colaboradores que se reparten diversas tareas. El candidato del MC, Enrique Eguiarte, desde el inició de la campaña, el 14 de abril, es cuidado por dos escoltas de la Secretaría de Seguridad Pública.
Para cumplir con su agenda, el abanderado del PT, Ernesto Prieto Ortega, se traslada en un vehículo propio, sin vigilancia particular o pública.