CIUDAD DE MÉXICO, 10 de mayo.- México es el 62 mejor país del mundo para ser madre, según un estudio publicado por la organización humanitaria Save the Children.
El documento Estado de las madres en el mundo toma en cuenta la salud, nivel educativo y socieconómico de las mujeres embarazadas para realizar un ranking de 165 países.
En él, México aparece por debajo de otros países del continente como Argentina, Uruguay, Colombia, Brasil, Costa Rica, Chile y Venezuela.
Y al dividir a los países en tres listas –desarrollados, en desarrollo y pobres–, México se ubica en el número 19, superado también por países de la región como Cuba, Argentina, Ecuador y Venezuela.
El estudio posiciona a Noruega como el mejor país para tener hijos, mientras que Níger queda como el peor por sus niveles de pobreza, muerte materna y desnutrición infantil.
El segundo país con mejor nivel para ser madre, de la lista general, fue Islandia, seguido por Suecia, Nueva Zelanda, Dinamarca, Finlandia, Australia y Bélgica.
Nuestro vecino del norte, Estados Unidos, escaló este año seis lugares, pasando del 31 al 25; sin embargo y pese a la crisis económica que afecta a Europa, países como España, Grecia e Italia todavía lo superan en el ranking.
“Una mujer en Estados Unidos tiene siete veces más probabilidades de morir, que una mujer italiana o una irlandesa”, dijo Carolyn Miles, presidenta de Save the Children (Salva a los niños), asociación encargada de realizar el informe.
Avanza contra la desnutrición
Una buena noticia para los mexicanos es que nuestro país avanzó en la lucha contra la desnutrición infantil e incluso quedó en el top 15 de los países que realizaron mayores avances en ese rubro.
Otras naciones que avanzaron en ese aspecto son Camboya, Indonesia, Bangladesh, Vietnam y Brasil. Los países en los que aumentó la desnutrición infantil fueron Somalia, Afganistán, Yemen y Mali,
entre otros países, principalmente de África y Oriente Medio.
El documento asegura que la desnutrición infantil ha ocasionado que 171 millones de niños al rededor del mundo crezcan sin la oportunidad de desarrollar sus habilidades físicas y mentales al 100 por ciento.
“Siete de los diez países que están al inferior del ranking pasan por una fuerte crisis alimenticia”, dijo la asociación, que cada año se encarga de documentar
esta situación en el planeta.
Debido a que la desnutrición también provoca un alto número de enfermedades, la organización no gubernamental planteó varias medidas para disminuir el problema.
En ese sentido, la principal solución es la alimentación de los recién nacidos con leche materna, la cual “puede salvar millones de pequeñas vidas cada año”, expresó Miles.
La presidenta de la organización asegura que la leche materna es particularmente buena en países de poco desarrollo que carecen de acceso a agua limpia, pues ésta puede ser lo que salve o deje morir a un bebé.
Sin embargo, agrega, muchas de las madres jóvenes en países subdesarrollados, especialmente en los africanos, entran en un círculo vicioso en el que los niños nacen por debajo de su peso ideal y con daños irreversibles, por no ser bien alimentados mientras se encuentran en el vientre materno.
Si la mujer es pobre, trabaja excesivamente, no tiene educación y además está débil de salud, no podrá proveer al bebe de los nutrientes necesarios para su correcto desarrollo.
Para evitar que el bajo peso de la madre afecte al hijo, ella y el bebé deben protegerse de la desnutrición al menos en los primeros 100 días de embarazo.
Es madre y eurodiputada
Licia Ronzulli saltó a la fama cuando demostró que su profesión no está peleada con la maternidad al llevar a su hija, de poco más de un año y media de nacida, a las sesiones del Parlamento Europeo, en el que representa a Italia.
Ronzulli, quien forma parte de la comisión “Los derechos de las mujeres y la equidad de género”, le mostró el mundo político a la bebé a los dos meses de edad.
Hace dos años ocurrió la acción más llamativa de la diputada del partido Pueblo de la Libertad, mismo al que pertenece el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi, quien incluso fue testigo en la boda de la joven madre.
El 23 de agosto de 2010, la eurodiputada acudió con su bebé en brazos a una sesión plenaria en Estrasburgo, Francia, como un gesto en favor de las mujeres.
Aquel día, sus compañeros en la sala aplaudieron el gesto y la valentía de sacar a la pequeña de su hogar a los pocos días de haber pasado el parto.
“Quiero ser un símbolo, con mi hija Victoria, y pienso en todas las mujeres que no pueden concililar su vida profesional con su vida familiar”, dijo Ronzulli.
Desde ese momento, la diputada pidió al Parlamento se abrieran espacios para ese tema, que resulta de extrema dificultad y mérito para algunas mujeres.
Tras la presentación de su hija en el parlamento, Licia fue mencionada como la tercera mujer con mayor influencia, según la revista francesa Madame Le Figaro.
El año pasado, para recordar su papel como madre responsable en el mundo laboral, Licia volvió a llevar a la pequeña Victoria a una sesión legislativa.
Su más reciente visita al Parlamento fue en febrero pasado, cuando Victoria incluso votó al lado de su madre.