Adicción al alcohol en menores se duplicó en 3 años

CIUDAD DE MÉXICO, 30 de octubre.- Entre 2008 y 2011 el número de adolescentes de 12 a 17 años dependientes del alcohol se duplicó, al pasar de 3.1 a 6.2 por ciento, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Adicciones (ENA) 2011, dada a conocer ayer por el presidente Felipe Calderón.

Esto significa que actualmente 422 mil jóvenes que no han cumplido 18 años ya son adictos al alcohol, es decir, en edades en las que científicamente está demostrado que el consumo de esa droga legal inhibe el desarrollo completo del cerebro y trae consecuencias graves para la salud y el comportamiento.

Entre los hallazgos de la ENA 2011 se encuentra que 55 por ciento de la población que ha consumido alcohol lo probó por primera vez antes de los 17 años.

“Los jóvenes empiezan a beber en su casa, de tal manera que si no hay percepción de riesgo, ni siquiera en el hogar, pues este consumo se hace con mayor facilidad.

“Por otro lado, el acceso al alcohol está por todas partes, hay una gran cantidad de expendios que han abierto para vender alcohol y que también se lo están vendiendo a menores de edad, y son asuntos que debemos de atender”, argumentó el comisionado nacional contra las Adicciones, Carlos Tena Tamayo.

En entrevista con Excélsior, Tena Tamayo expuso que el aumento de la oferta de alcohol en nuestro país ocasionó que no se pudiera revertir el problema de consumo entre los jóvenes.

En este contexto indicó que la estrategia contra esta adicción debe ir más allá de una prohibición, ya que es un tema muy complejo debido a que la percepción de riesgo entre la población ha venido disminuyendo mientras la tolerancia social ha aumentado.

“El consumo de alcohol es algo socialmente aceptado, porque en todas partes ya no se concibe una fiesta de 15 años si no hay alcohol de por medio, y para poder convencer a la sociedad, a los jóvenes y a los padres de familia hay que tomar en cuenta varias implicaciones, más allá de hacer simplemente una prohibición”, dijo.

Según los resultados de la encuesta, el consumo diario de alcohol es poco frecuente, pues sólo 0.8 por ciento de la población reportó beber tal sustancia con dicha frecuencia.

Sin embargo, se mantiene el consumo en grandes cantidades y, como en el caso de los jóvenes, la dependencia al alcohol también se incrementó en la población de 12 a 65 años, de cinco por ciento a 6.2 por ciento.

Lo anterior implica que hoy 4.9 millones de personas en el país padecen alcoholismo.

En la propia encuesta se reconoce que la dependencia al alcohol es el trastorno con mayor rezago de atención, pues sólo 6.8 por ciento de los enfermos recibieron tratamiento.

En el caso de las mujeres, la situación es peor, ya que hay 2.2 hombres con dependencia en tratamiento por cada mujer.

Por regiones y bebidas

El estudio identificó que hay más bebedores en Guanajuato, Hidalgo, Estado de México, Morelos, Puebla, Querétaro, Tlaxcala, Chihuahua, Coahuila y Durango, y menos en Veracruz, Oaxaca Michoacán, Guerrero, Quintana Roo, Chiapas, Tabasco y Yucatán.

La cerveza, se señala, sigue siendo la bebida de preferencia, pues la consume más de la mitad de la población masculina y una tercera parte de la femenina.

El segundo lugar lo ocupan los destilados, que proporcionalmente son más consumidos por las mujeres entre quienes hay 1.4 bebedoras de cerveza por cada una de destilados, mientras que en el caso de los hombres la diferencia es mayor, con 1.9 bebedores de cerveza por cada uno de destilados.

El tercer lugar de preferencia lo ocupan los vinos de mesa, aunque en una proporción baja, ya que hay 6.2 adultos bebedores de cerveza por cada uno de vino.

En el caso de los aguardientes y el alcohol del 96, la investigación indica que su consumo han disminuido significativamente a partir de 2002.

En el apartado de las drogas ilegales, la encuesta muestra que la dependencia durante el último año es de 0.7 por ciento, muy similar a la de 2008.

Hay que decir que esto se traduce en 100 mil personas más que han caído en una adicción, lo que eleva la cifra a 550 mil en 2011.

Detectan error en estadísticas de 2008

La Secretaría de Salud incurrió en errores de campo al levantar la Encuesta Nacional de Adicciones (ENA) 2008, lo que ocasionó que las cifras sobre consumo de alcohol y tabaco divulgadas en ese momento fueran menores a las reales.

“Era menor lo que se había reportado en 2008. Fue un problema de levantamiento de la encuesta, de supervisión. La metodología y, bueno, las cifras fueron inferiores a las que realmente eran”, reconoció el comisionado nacional contra las Adicciones, Carlos Tena Tamayo, en entrevista con Excélsior.

Dicho error quedó evidenciado en la Encuesta Nacional de Adicciones de 2011, la cual fue presentada ayer, pues los resultados publicados en ese año difieren a los presentados esta vez respecto de 2008.

Tena Tamayo explicó que tuvieron que aplicar un factor de corrección a la ENA 2008 para que pudiera ser comparable con la de 2011.

“Ahorita con este factor de corrección se elevaron las cifras de 2008”, admitió.

De acuerdo con la explicación que se incluye en el reporte de la encuesta presentada ayer, “se detectaron errores de campo, que afectaron las preguntas que abren las secciones de tabaco y alcohol”, y que obligaron, dijo, a hacer un ajuste en las estimaciones de las prevalencias globales.

En el análisis de la ENA 2002, 2008 y 2011 llamó la atención un fenómeno no esperado para la población de 12 a 65 años: que las estimaciones de incidencia acumulada de consumo de tabaco y alcohol —medido a través de las preguntas “¿Ha consumido alguna vez cualquier bebida que tenga alcohol?” y “¿Ha fumado tabaco alguna vez en su vida aunque sea una sola fumada?”— descienden significativamente entre 2002 y 2008.

“La observación de una disminución significativa en la proporción de consumidores de tabaco alguna vez en la vida en 2008, que no fue corroborada en los resultados de la ENA 2011, sugirió la posibilidad de la existencia de algún tipo de sesgo en las estimaciones de la ENA 2008 y por lo tanto se realizaron análisis adicionales para buscar una posible explicación”, detalla la explicación en la ENA 2011.

La confirmación el sesgo fue posible después de considerar que las prevalencias estimadas por la ENA 2011 muestran un incremento para el caso de “consumido alguna vez” entre 2002 y 2011.

“Una vez confirmada la existencia del sesgo en la ENA 2008 se procedió a analizar las posibles causas del sesgo y alternativas para su corrección. Se revisaron los cuestionarios, los programas de cómputo y, se reanalizó la ENA 2008 con procedimientos específicos para identificar el signo del sesgo y aproximar su magnitud”, se indica en el documento.

El análisis realizado sugirió así limitaciones en el trabajo de campo que en su momento no fueron detectadas y que provocaron sesgos en las estimaciones.

“Los diferentes tipos de supervisiones no detectaron estos sesgos porque se enfocaron en evitar sesgos en las estimaciones relativas a drogas médicas e ilegales, en las que no se observó sesgo”, se argumenta.

Para contar con información más aproximada a la realidad sobre las tendencias 2002-2011 se decidió construir un factor de ajuste.