BOGOTÁ (Agencias).— El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos anunció el martes la captura en Venezuela del que calificó como el último gran capo de las drogas, el colombiano Daniel El Loco Barrera. Santos hizo el anuncio en una breve declaración en la casa de gobierno.
La captura se produjo en la localidad venezolana de San Cristóbal, luego de meses de búsqueda y cooperación con el vecino país, así como con Estados Unidos y otros países, precisó el mandatario. No respondió preguntas.
“Ha caído el último de los grandes capos”, dijo Santos, acompañado del ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón. Colombia ofrecía una recompensa de unos 2.5 millones de dólares por la captura de Barrera, pero el presidente no indicó si se ubicó al buscado narco gracias a las pistas de informantes.
El ministro del Interior de Venezuela, Tareck el Aissami, confirmó la detención, que calificó de “golpe más importante” dado al narco en su país.
Estaba solo
Barrera, de 50 años, fue capturado en una vía pública de San Cristóbal, una localidad venezolana cercana a la frontera con Colombia. Se encontraba solo y no opuso resistencia, dijo el director de la Policía Nacional colombiana, general José Roberto León Riaño, desde Washington.
El director policial agregó que Barrera sería deportado a Colombia, aunque no precisó la fecha. El general Riaño dijo que la operación estaba coordinada por la policía colombiana desde Washington y que recibieron ayuda de la agencia de inteligencia de Estados Unidos, la CIA, pero no ofreció detalles.
De acuerdo con Santos, el Loco Barrera llevaba más de 20 años en el negocio de las drogas. Barrera “se dedicaba a todo tipo de crímenes, alianzas perversas con paramilitares, con las FARC, por supuesto con el narcotráfico”, dijo el presidente. Santos agradeció la cooperación del gobierno de Venezuela y de su presidente, Hugo Chávez.
“También colaboraron en forma efectiva las agencias de inteligencia de los Estados Unidos, en particular la CIA”, dijo Santos. La captura de Barrera es al menos la tercera de grandes narcotraficantes y jefes paramilitares en Venezuela en un periodo de 12 meses. El 3 de junio fue capturado en el estado venezolano de Barinas Diego Pérez Henao, de 41 años, alias Diego Rastrojo, un temible jefe narcoparamilitar por quien Estados Unidos ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares. Pérez Henao, sobre quien pesa desde el 2011 una acusación en Florida por conspiración para traficar cocaína, fue deportado a Colombia desde Venezuela tres semanas después. En noviembre de 2011 fue capturado otro reconocido narcoparamilitar colombiano: Maximiliano Bonilla Orozco.