Cómo se sirve la comida afecta el comportamiento de los niños

La forma en que la comida está servida en el plato puede hacer la diferencia entre un almuerzo familiar llevadero y una pesadilla.

Investigadores de la Universidad de Cornell (Estados Unidos) analizaron cómo se comportaban los niños de entre 6 y 10 años frente a distintas preparaciones de la comida.

El estudio se publicó en el último número de la revista Eating Behaviors, y para él, analizaron el comportamiento de 12 niños en un campamento de verano.

Para estudiar su comportamiento, los niños fueron grabados con cámaras y especialistas de conducta humana analizaron sus movimientos.

Durante el primer día, a la mitad de los niños se le dio un almuerzo a base de alimentos que podían morder con sus incisivos. En cambio, a la otra mitad se le dio un plato en el que tenían pollo cortado en pequeños pedazos.

Todos los niños estaban sentados en mesas y adultos les había advertido que no podían alejarse más de tres metros de ella.

Al día siguiente, los grupos fueron cambiados.

De esta forma se vio que los niños que debían morder su comida tenían un comportamiento dos veces más desobediente que el resto y eran dos veces más agresivos que los otros niños: saltaban alrededor de la mesa, se subían encima de ella o salían del perímetro establecido, más que los otros niños.

Así, la conclusión de los científicos es que cuando los niños deben morder los alimentos (como pollo, manzanas o un choclo entero) su comportamiento demuestra más agitación que cuando la misma comida está cortada y es posible comerla solo con un tenedor, sin necesidad de trozarla o masticarla en exceso.