Guadalajara • María Luisa Capella, viuda de Tomás Segovia (España, 1927-México, 2011), está segura de que el poeta se sentiría “muy contento” con la creación de un nuevo premio de traducción literaria con su nombre. Así lo manifestó ayer durante la presentación del galardón en la capital jalisciense, en un acto que contó también con la presencia del presidente y la directora de la Feria Internacional de Libro (FIL), Raúl Padilla y Nubia Macías, respectivamente; la presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Consuelo Sáizar; el director del Fondo de Cultura Económica (FCE), Joaquín Díez Canedo; y la directora general del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, Martha Cantú.
La idea del proyecto ha nacido del Conaculta, en colaboración con el FCE y la FIL, para “reconocer la trayectoria de los traductores y su aportación a la literatura universal y a la cultura”. Dotado con 100 mil dólares, el Premio de Traducción Literaria Tomás Segovia reconocerá cada año, de forma alternada, a los profesionales que traduzcan del español a cualquier lengua y a los que traduzcan de cualquier lengua al español. La primera edición, correspondiente a 2012, está dedicada a quienes traducen de otras lenguas al español.
La intención de los organizadores del premio es rendir tributo también a Tomás Segovia, referente del exilio republicado en México. Su obra abarca, además de la poesía, los diarios, el ensayo y la traducción, labor que definía como “la experiencia más radical de una lengua y, en cierto sentido, más radical aún que la creación, porque por el hecho de estar mirando dos lenguas a la vez se tiene la doble visión que da tener dos ojos, y hay una visión en profundidad que a veces el creador no tiene”.
Él, que durante un tiempo fue un estrecho pero díscolo colaborador de Octavio Paz, fue sobre todo un poeta que pasará a la historia de la literatura por libros como Anagnórisis, Cantata a solas, Salir con vida y Siempre todavía, pero también un ensayista de primer orden sobre cuestiones de poesía y lingüística y un enorme traductor de autores como William Shakespeare, Gerard de Nerval o Giuseppe Ungaretti.
En palabras de su viuda, “es una satisfacción que se haya puesto el nombre de Tomás Segovia a este importante y necesario premio”. María Luisa Capella agradeció su creación.
Podrán concurrir al Premio de Traducción Literaria Tomás Segovia los traductores cuyo trabajo sea reconocido por su contribución a la literatura en español y cuenten con una amplia y comprobable trayectoria en traducción de cualquier género literario. Las candidaturas podrán ser presentadas por una institución cultural o educativa, asociación o grupos editoriales, aunque el premio también se podrá otorgar a un traductor que lo amerite a juicio del jurado, a pesar de que no haya sido postulado.
Las postulaciones se registrarán vía Internet en www.premiotomassegovia.mx y las publicaciones impresas deberán enviarse a las oficinas del Fonca (República Argentina 12. Colonia Centro. C.P. 06010, México, D.F.) a más tardar el 31 de octubre. El módulo para el registro de postulaciones cerrará el próximo 29 de octubre a las 23:59 horas de la Ciudad de México.
El Premio de Traducción Literaria Tomás Segovia se entregará en el marco de la FIL 2012.
Claves
Bases para concursar
► La finalidad del premio es reconocer la destacada trayectoria de los traductores a favor de la literatura universal
► Las postulaciones se registrarán únicamente vía Internet en www.premiotomassegovia.mx
► El módulo para el registro de postulaciones se abrió el 22 de agosto y se cerrará el próximo 29 de octubre a las 23:59 horas de la Ciudad de México
► Cinco personalidades el mundo literario conformarán el jurado del Premio de Traducción Literaria Tomás Segovia
Tomás Segovia y la Traducción
Tomás Segovia (España, 1927-México, 2011) vivió más tiempo fuera de España que en ella. Emigró con su familia a una edad demasiado temprana como para sentir nostalgia, por lo que rechazó la inclusión de su obra en el saco de la “poesía del exilio”. Fue director de la Revista Mexicana de Literatura y profesor en la Universidad Autónoma de México, su país de adopción, y más tarde en Princeton (Nueva Jersey, Estados Unidos). Aunque ha cultivado también la narrativa, el ensayo y el teatro, en su haber literario predomina la poesía, incluyendo su último libro, Estuario. En 2009 publicó el primer volumen de sus cuadernos de notas -que no memorias-, El tiempo en los brazos. Segovia fue galardonado con el premio Xavier Villaurrutia en 1972, el Octavio Paz en 2000, el Juan Rulfo en 2005, el Premio de Extremadura a la Creación en 2007 y el Federico García Lorca de Poesía 2008.