WASHINGTON, 6 de agosto.– Una unidad de la Administración de Control de Drogas (DEA, por su sigla en inglés) está entregando datos interceptados de inteligencia, informantes y una base de datos de registros telefónicos a las autoridades de todo el país para ayudarlas a realizar investigaciones criminales de estadunidenses.
Aunque estos casos rara vez involucran temas de seguridad nacional, documentos revisados por Reuters muestran que agentes de la ley han recibido directivas para ocultar cómo comenzaron ese tipo de pesquisas, no sólo a abogados defensores sino también, en ocasiones, a fiscales y jueces.
Los documentos sin fecha muestran que agentes federales están entrenados para “recrear” la pista de la investigación para efectivamente encubrir el origen de la información, una práctica que algunos expertos dicen que viola un derecho constitucional de los acusados a un juicio justo.
Si los acusados no saben cómo comenzó una investigación, no pueden pedir que revisen potenciales fuentes de evidencia exculpatoria, información que puede revelar una inducción, errores o testigos parciales.
“Nunca he escuchado nada como esto”, dijo Nancy Gertner, una profesora de la Escuela de Leyes de Harvard que fue juez federal de 1994 a 2011.
Gertner y otros expertos legales dijeron que el programa suena más alarmante que la reciente revelación de que la AgenciaNacional de Seguridad (NSA, por su sigla en inglés) había estado recopilando registros telefónicos domésticos.
Las operaciones de la NSA tiene como objetivo detener a los terroristas, mientras que el programa de la DEA apunta contra criminales comunes, principalmente traficantes de droga.
“Una cosa es crear reglas especiales para la seguridad nacional”, dijo Gertner. “El crimen común es completamente diferente. Suena como que están falseando investigaciones”, agregó.
Operaciones espaciales
La unidad de la DEA que distribuye la información se llama División de Operaciones Especiales, o SOD (por su sigla en inglés). Dos docenas de agencias asociadas componen la unidad, incluyendo el FBI, la CIA, la NSA, el IRS (dirección generalimpositiva) y el Departamento de Seguridad Interior.
Fue creada en 1994 para combatir los cárteles de droga latinoamericanos y ha crecido desde una oficina con decenas de empleados hasta tener cientos.
Actualmente, gran parte del trabajo de SOD es clasificado y los funcionarios pidieron que su ubicación exacta en Virginia no sea revelada. Los documentos analizados por Reuters estánseñalados como una categoría que implica que sean mantenidos como confidenciales.
“Recuerde que la utilización de SOD no puede ser revelada o discutida en ninguna función de investigación”, dice un documento presentado a agentes.
Efectos
1.- La forma de operar de la DEA podría sumarse al escándalo de espionaje telefónico que destapó Edward Snowden.
2.- El presidente Barack Obama podría perder más credibilidad en su segundo mandato por las prácticas de espionaje de su gobierno.