Astrónomos detectaron directamente y por primera vez un conglomerado de galaxias oscuras en las que no existen estrellas. La observación fue posible gracias a la luz ultravioleta de un quásar cercano que provocó el brillo fluorescentedel hidrógeno que contienen estas extrañas formaciones.
Las galaxias se encuentran a 11 mil millones de años luz , lo que quiere decir que se remontan al inicio del Universo, el cual tiene 13 mil 700 millones de años.
Estas formaciones que predice la teoría, que intenta explicar cómo se formaron las galaxias, fueron detectadas gracias al Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral en Chile, y se trata de galaxias pequeñas ricas en gas que son incapaces de formar estrellas.
De acuerdo al diario ABC.es, se cree que son precursoras de las grandes galaxias brillantes que existen en la actualidad.
«Algunos modelos teóricos predicen que las galaxias oscuras fueron comunes en el Universo temprano, cuando era más difícil que se formaran estrellas debido a que su densidad no era suficiente, cuando pudieron formar estrellas, se convirtieron en las galaxias que vemos hoy», explica Martín Haehnelt, de la Universidad de Cambridge y uno de los investigadores que participaron en el estudio.
De acuerdo al científico, este fenómeno gaseoso revela su importancia con sólo ver la Vía Láctea, la cual era una pequeña formación brillante que se fundió con galaxias oscuras de su alrededor que aceleraron la evolución de la galaxia.
Para la detección se usaron exposiciones largas del VLT en las que los astrónomos lograron distinguir el tenue y fantasmal brillo de las galaxias que provocaba un agujero negro cercano.
Esta técnica delató cien objetos gaseosos en un radio de pocos millones de años luz de distancia del quásar. Pero, tras un análisis y discriminación de objetos que pudieran proceder de otras fuentes, quedaron sólo12 galaxias oscuras.
No sólo eso, los científicos también lograron determinar la masa del gas, la cual equivale a mil millones de veces la masa del Sol, un cantidad mínima si se compara con otras galaxias actuales.
«Nuestras observaciones con el VLT arrojan pruebas de la existencia de oscuras y compactas nubes de gas aisladas. Con este estudio, hemos dado un gran paso hacia la compresión de la evolución de las galaxias», comenta Sebastiano Cantalupo de la Universidad de California y quien también participó en la investigación.
Esta técnica podría ser aplicada al estudio de otros objetos y fenómenos estelares que predicen modelos teóricos, pero que hasta ahora no sean visto, como por ejemplo los filamentos de gas y materia oscura que se extienden en todo el Universo.