CIUDAD DE MÉXICO, 28 de mayo.- Investigaciones realizadas en universidades europeas, entre ellas la Universidad sueca de Umea, la Universidad de Ámsterdam y la Universidad irlandesa de College Cork, en comparación con los hombres y mujeres de la época victoriana –periodo en la historia del Reino Unido que coincide con el reinado de Victoria I (1837-1901)–, los descendientes en la actualidad hemos perdido 14 puntos de coeficiente intelectual, durante estos casi 200 años.
De acuerdo con los portales de información HispanTv y Huffington Post, Jan te Nijehuis, profesor de la Universidad de Amsterdam y coautor de la investigación, señala como causa el hecho de que las mujeres de elevada inteligencia tienden a tener menos niños que las mujeres de un cociente más bajo, una relación demostrada en otros estudios.
Michael Woodley, investigador de la Universidad de Umea y director del estudio publicado en la revista Intelligence, explicó al diario británico The Telegraph, que “las personas más inteligentes tienen ahora menos hijos que en décadas anteriores, mientras que las personas con genes menos favorables tienen más”.
Nijenhuis y sus colegas han analizado los resultados de 14 estudios de inteligencia elaborados entre los años 1884 y 2004, incluido uno elaborado por el antropólogo y sobrino de Charles Darwin Sir Francis Galton.
Estos estudios medían el tiempo de reacción a un estímulo visual -es decir, lo que se tarda en apretar un botón desde que se observa una señal-, una capacidad que refleja la velocidad de procesamiento mental de una persona y por tanto es considerada un indicador de la inteligencia en general.
Asimismo, la investigación ha encontrado que la velocidad de reflejos (reacción a estímulos visuales), considerada como una capacidad intelectual, se ha reducido notablemente en comparación con la época victoriana, conocida como la era de máximo esplendor en el Reino Unido, marcada por destacadas científicas, inventivas y artísticas.
Según los investigadores, un hombre promedio tenía un tiempo de reacción de 183 milisegundos en 1884, un marca que aumentó hasta los 253 milisegundos en 2004. Para el mismo período, el tiempo de reacción de las mujeres ascendió aún más, de 188 a 261 milisegundos.
«Estos resultados indican claramente que (en cuanto a la inteligencia), los victorianos eran sustancialmente más inteligentes que las poblaciones occidentales modernas», así han concluido los científicos.