Organiza tu cerebro

En algunas cosas, el cerebro se parece a un armario. Para entenderlo, piensa lo que ocurre cuando la ropa en las gavetas está organizada. ¡Qué rápido encuentras todo y cuántos malos ratos evitas malgastando el tiempo buscando aquí o allá! Pues así como las gavetas de un armario, tu cerebro también puede estar en orden para permitirte acceder a conceptos y habilidades más ágilmente.

Según Margarita Ehrensperger, sicóloga y parte de la Facultad Internacional de Brain Gym International, «con una organización cerebral óptima tienes acceso a todas las funciones: creativa, expresiva o de razonamiento matemático. Eres capaz de hablar con seriedad pero en contacto con tus emociones», explica Ehrensperger, al señalar que éste debe ser nuestro estado ideal, pero la mayoría lo perdemos al no poder competir con tantos estresores del exterior.

«Las conecciones secundarias, se pierden. La mayoría de la gente no está alcanzando su potencial sino que se habituán a lo que ya conocen», agrega la sicóloga.

A los educadores o personas a cargo de la supervisión de niños y jóvenes, identificar el perfil de sus alumnos se convierte en una herramienta muy útil para enseñarles de acuerdo a sus fortalezas y evitarles así frustraciones comunes.

«Cuando un maestro conoce al niño, puede dar indicaciones más apropiadas», asegura quien cuenta con 25 años de expreiencia ofreciendo talleres alrededor del mundo sobre el tema del cerebro y su funcionamiento.

Para los adultos, entender su organización cerebral es útil para potenciar sus habilidades, encontrar nuevas y más eficientes maneras de desempeñar sus roles y además mejorar las relaciones interpersonales.

Ehrensperger plantea que aunque nos veamos obligados a cumplir con una jornada laboral, hay alternativas de movimientos y ejercicios sencillos que tienen el efecto de facilitar las tareas intelectuales cotidianas.

«No todos los ejercicios son movimientos grandes, y trabajan con la energía del cuerpo para que tengas más energía, más ganas de hacer las cosas», explica la sicóloga.

Entre éstos ejercicios está uno llamado el ocho perezoso, que consiste en seguir con la vista la uña del pulgar mientras traza el número. Como éste, hay muchísimos.

Alrededor del mundo, tanto en los sistemas educativos como en el área laboral, ya se reconce lo que la investigación científica ha demostrado hace mucho: que con el movimiento crece nuestra red neurológica. Necesitamos movernos no solo para que el cuerpo esté saludable. La mente también lo requiere.