La Procuraduría General de la República (PGR) y la Secretaría de Marina (Semar) informaron este lunes sus planes sectoriales para el periodo 2013-2018, los cuales fueron publicados en el Diario Oficial de la Federación, y entrarán en vigor inmediatamente.
En el programa de la PGR se establece que la dependencia aplicará una estrategia de racionalidad y austeridad «que asegure el uso efectivo de los recursos humanos, materiales, tecnológicos y financieros para prevenir riesgos, ante una eventualidad causada por alguna recesión o crisis macroeconómica que pudiera afectar la operación de la institución».
Además la PGR buscará generar mayores ingresos en numerario y especie como son inmuebles, derivados de resoluciones favorables en juicios federales, en materias civil, mercantil y agraria, a través de la efectiva defensa jurídica de los intereses de la Federación.
Como resultado, la PGR promoverá un manejo responsable del endeudamiento público que se traduzca en bajos costos de financiamiento y niveles de riesgo prudentes, así como utilizará fuentes alternativas de financiamiento para el desarrollo de los proyectos de gran alcance que emprenda la institución y aplicar metodologías para su administración que incluyan el análisis de riesgos.
El reto principal es que «la nueva administración de la PGR detectó que no existía un planteamiento institucional que permitiera atender eficazmente los delitos de su competencia. Una política criminal adecuada debe contribuir a fortalecer las acciones en contra de los delitos que más afectan a la sociedad y tener condiciones para monitorear su impacto».
Por ello, explicó, desde una perspectiva más amplia resulta evidente que en los años anteriores la acción de la PGR no se sustentó en una política pública definida y explícita, que fuera evaluable y transparente.
«La acción de la PGR tenía más un carácter reactivo que atendía a los problemas de coyuntura. Los objetivos se fijaban por el corto plazo y atendían a las prioridades institucionales, dejando de lado al ciudadano. La toma de decisiones se orientaba por la intuición y se carecía de una metodología básica que racionalizara e informara la toma de decisiones y su despliegue», indicó.
Tampoco existían procedimientos sistemáticos de evaluación de la acción, ésta es una condición estructural que favoreció la desorganización, la impunidad y la corrupción, mencionó el programa sectorial de la PGR.
Por su parte, la Marina estableció como sus objetivos prioritarios el empleo del poder naval para la seguridad nacional, fortalecer las capacidades de respuesta operativa de la institución contribuyendo a garantizar la Seguridad Nacional y protección al medio ambiente marino.
También proyectó consolidar la Inteligencia Naval para identificar, prevenir y contrarrestar riesgos y amenazas contribuyendo a la Seguridad Nacional; así como modernizar los procesos, sistemas y la infraestructura institucional para fortalecer el Poder Naval de la Federación.
Los dos últimos objetivos señalan que la Marina buscará impulsar la investigación y desarrollo tecnológico institucional, contribuyendo en el Desarrollo Marítimo Nacional y a la Estrategia Nacional de Cambio Climático; e impulsar la industria naval coadyuvando al desarrollo marítimo del país que fortalecen acciones de Seguridad Nacional.
«El cumplimiento de estos objetivos demanda la necesidad de fortalecer los esfuerzos encaminados a alcanzar la modernización operativa y administrativa de la Armada de México, así como resolver la problemática que presenta el equipamiento de los buques, aeronaves y el personal naval para una mayor efectividad de las operaciones; asimismo, con la instrumentación de sus correspondientes estrategias y líneas de acción se contribuirá a la consecución de los objetivos de política pública del Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018», detalló.