TOKIO, 23 de octubre.- El ministro japonés de Justicia, Keishu Tanaka, renunció hoy a su cargo debido a problemas de salud que demandaron su hospitalización, pero también entre reclamos de la oposición por sus presuntos nexos con la mafia local.
El ahora ex ministro, de 74 años de edad, fue hospitalizado el pasado viernes ante un malestar en el pecho, y fue dado de alta la víspera.
Durante ese fin de semana meditó sobre la posibilidad de presentar su renuncia, decisión que tomó la noche del lunes tras comentarla con varios otros legisladores de su partido, el gobernante Democrático de Japón, atribuyó la agencia Kyodo a uno de sus colaboradores.
Osamu Fukimura, vocero del gobierno del primer ministro Yoshihiko Noda, reafirmó que la dimisión fue obligada por un problema de salud, lo que está más allá del control de cualquiera, además de negar que se debiera a cualquier otra circunstancia.
Tanaka formó parte de la reestructuración del gabinete de gobierno realizada el pasado 1 de este mes, que incluyó 10 designaciones en un esfuerzo de Noda por frenar la caída de su popularidad y evitar el adelanto de los comicios parlamentarios.
Señalan nexos con la mafia
Empero, hace 10 días el semanario Shukan Shincho reveló que el dimitente había tenido vínculos con la rama de la Yakuza en Yokohama, al sur de esta capital, hace tres décadas.
Esa revelación se agregó a las informaciones de que Tanaka había recibido donaciones políticas de una compañía extranjera, lo que viola las normas japonesas.
Se espera que Noda designe a Tadamasa Kodaira, jefe de la Comisión Nacional de Seguridad Pública, para que se encargue al mismo tiempo del ministerio de Justicia, señalaron fuentes gubernamentales a la agencia Kyodo.